Debido a que no encontramos ningún hostal que estuviera libre los cuatro días que estaríamos en Londres, tuvimos que reservar en dos hostales diferentes, así que para el sábado nos cambiamos al Palmer’s Lodge.
Cuando reservamos ese hostal, decía que el cuarto tenía 28 camas! o sea, pensamos que iba a ser un super desmadre (no en el sentido positivo claro) pero pues no había una mejor opción así que decidimos quedarnos ahí de todos modos. Sin embargo, fue todo lo contrario. El cuarto era aún más tranquilo que el del otro hostal a pesar de que en aquél éramos sólo 6 personas.
Las camas del Palmer’s Lodge tenían una cortina así estilo autobús de gira de un artista, con su propia lámpara y todo acá bien nice y privado, además la cama estaba super grande y cómoda, nice nice. Debajo de cada litera, había un baúl para guardar tus cosas, el cual hubiera sido de mucha utilidad en el hostal pasado, en el que nomás dejabas tus cosas ahí en la intemperie al alcance de todos, y claro que nos hubiera evitado el incidente con la argentina jaja, aunque bueno, con tal de haberme reído tanto valió la pena haber pasado por eso jaja.
Por si fuera poco, tenían un lounge suuuper pro, acá mejor que toda mi casa jaja. Era una sala enorme toda cozy con muchos sillones, chimenea, una mega pantalla plasma y computadoras con internet, I mean, if this is not heaven, I don’t know what it is.
Lo único malo de este hostal era que las regaderas estaban super chicas y además no tenían división entre el espacio donde te bañas y el espacio de “afuera” donde dejabas tus cosas y te cambiabas, así que todo se mojaba jaja. Anyway, enough with the review.
Una vez que nos instalamos en el segundo hostal, salimos dirigidos al estadio del Chelsea, en el que tomaríamos un tour que el Mauricio quería ver, claro que yo ni quería ir pero pues ya qué, además estaba incluído en el London Pass, por supuesto que no hubiera pagado por eso jaja.
En el camino al estadio fui víctima de un asalto voluntario al comprar una dona y una limonada por alrededor de 100 pesos!!! claro que en el momento se me hizo barato porque la dona costaba una nada en libras, pero a la hora de hacer la conversión en la mente casi se me atora la dona y me muero ahí mismo jajaja ya ni modo…
Al llegar al estadio nos metemos a la tienda de souvenirs y nos dicen que había que esperar como 40 minutos o algo así para el siguiente tour, pff. Nos salimos a mendigar por ahí para hacer tiempo. Cuando dio la hora regresamos al lugar y empezamos el tour.
Primero nos metieron a un cuarto x donde teníamos que esperar a que llegaran los guías del tour, uno de los cuales era un viejillo ahí que según él se las tiraba de bien chistoso y ni daba risa (could take some lessons from the Hard Rock Café guy). Ahí nos dividimos en dos grupos y cada grupo se fue con uno de los guías.
Primero nos llevaron obviamente al campo, que la neta no tenía nada de especial, y aunque suene loco me atrevo a decir que el del Cetys está de igual tamaño jaja, claro que sin las gradas y todo eso, pero pues bah! se necesita más que eso para sorprender a los jóvenes de ahora jaja. Cabe aclarar que no tomé ni una foto, I really couldn’t care less jajaja.
Seguido del campo nos llevaron a la sala de prensa y luego a los vestidores, lo cual sí fue algo impresionante. Los vestidores del equipo invitado están bien x, pero el del Chelsea, wooow! para empezar está enorme, es toda una casa ahí jaja, tiene cocina, todo un cuarto para hacer ejercicio, unos baños y regaderas que se ve que costaron carísimos, camas para dar masajes, lockers de madera super nice, pantallas planas, etc. sí que no tienen pretexto para perder jaja.
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